España cede y la final del Mundial 2030 será en Marruecos
El momento de gloria que vive España y su Selección tras haberse proclamado este pasado mes de julio Campeona del Mundo, venciendo a Argentina en Nueva York con un gol histórico de Ferran Torres, no es ni será eterno. Mientras que los pupilos de Luis de la Fuente celebran su segunda estrella, conseguida 16 años después de que España tocara el oro por primera vez en Sudáfrica, en los despachos de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) el ambiente es mucho más tenso.
En la Federación xiste una preocupación real por la posibilidad de que la final del Mundial de 2030 acabe en manos de Marruecos, que prepara su colosal Estadio Hassan II o Gran Estadio de Casablanca, el cual aspira a convertirse en el más grande del mundo, con una capacidad de 115.000 espectadores. Lo que comenzó como un proyecto de liderazgo europeo de la mano de España y Portugal se ha transformado en una batalla geopolítica y diplomática de alta intensidad donde Marruecos ha pasado de ser un invitado estratégico para la candidatura Ibérica a convertirse en un rival que amenaza con arrebatarle a Madrid y el Santiago Bernabéu el partido más importante del siglo.
Las normas del informe preliminar de la FIFA son claras al respecto. El estadio que acoja la gran final del Mundial 2030 debe tener, como mínimo, una capacidad próxima a los 80.000 espectadores. Por tanto, tan solo hay tres opciones posibles, recogidas también el citado informe. Una es el Camp Nou, que alcanzaría un aforo de unas 105.000 personas cuando se terminen las obras. El otro es el Bernabéu, que está en el límite marcado con algo mas de 78.000 espectadores, y la tercera es el estadio que se está construyendo en Casablanca. Será el más grande del mundo, argumento suficiente para posicionarse bien ante la FIFA.
De la Candidatura Ibérica de Luis Rubiales a un Mundial 2030 con Ucrania... y finalmente Marruecos
La andadura hacia el Mundial 2030 comenzó bajo la presidencia de Luis Rubiales en la RFEF, quien buscó consolidar un bloque ibérico sólido junto a Portugal con la llamada Candidatura Ibérica. Antes de la configuración actual, a la que Marruecos se incorporó como invitada, se propuso fugazmente la presencia de Ucrania como sede. Un gesto simbólico que vino motivado por su guerra con Rusia. Sin embargo, todo quedó en nada y la geopolítica dio un vuelco hacia Marruecos, que inicialmente no se barajaba organizador. ¿Por qué? Ahí jugó un papel protagónico el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (PSOE), resultando clave en la invitación a Marruecos para integrarse en la candidatura y ejerciendo su influencia sobre Rubiales.
Sin embargo, lo que nació como una alianza estratégica para fortalecer la posición española ha terminado convirtiéndose en un bumerán que ahora pone en jaque el papel de España en un Mundial 2030 en el que los anfitriones tampoco acogerán el partido inaugural. Y es que habrá varios partidos conmemorativos que se jugarán en Uruguay (Montevideo), Argentina y Paraguay, al celebrarse el centenario de la competición.
El eje Infantino-Mohamed VI y el cónclave decisivo en Rabat
En este contexto, El factor que más temores despierta en la RFEF es la estrecha relación entre el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, y el rey Mohamed VI. Infantino ha visitado el reino alauí cuatro veces en los últimos dos años, participando incluso en las recientes celebraciones del Día del Trono. Sus declaraciones no dejan lugar a dudas sobre su predilección: "El Mundial 2030 se celebrará en el país más hermoso de todos", afirmó en clara referencia a Marruecos.
Mientras tanto, el mandatario de la FIFA se ha distanciado notablemente de España, a la que no ha visitado oficialmente desde que Rubiales dejó el cargo. El golpe de gracia político podría producirse en marzo de 2027, fecha en la que se celebrarán las elecciones a presidente de la FIFA. Casualmente, el cónclave donde Infantino podría salir reelegido hasta 2031 tendrá lugar en Rabat. Para la RFEF, estos movimientos en la capital marroquí son señales inequívocas de que la balanza se inclina peligrosamente hacia Marruecos en agradecimiento al apoyo del bloque africano.
La crisis migratoria en Ceuta como presió política
Aunque a simple vista pudiera parecer ciencia ficción. La geopolítica del Mundial está estrechamente ligada a la realidad social fronteriza entre Marruecos y España. La reciente crisis migratoria en Ceuta, con la llegada masiva de más de 60.000 migrantes de forma masiva, es señalada como una clave política definitiva. Diversos analistas sugieren que estos eventos podrían ser utilizados como medidas de presión por parte de Marruecos en sus relaciones bilaterales con España.













