INTERNACIONAL
Diplomacia & Geopolítica

La guerra después del Mundial

La guerra después del Mundial
RAÚL ARIAS
Actualizado

El pitido final del Mundial de hoy puede marcar el inicio de otro evento internacional crucial: la segunda parte de una guerra abierta entre Estados Unidos e Irán. Así lo esperan en Teherán y así lo confirman a este medio fuentes iraníes conocedoras del asunto: "En cuanto concluya el Mundial, Irán se enfrentaría probablemente a una guerra a gran escala. Todo apunta a que sería híbrida: no sólo bombardeos, sino asesinatos, cruces de frontera por parte de mercenarios, ciberataques...".

Ahora bien, si el régimen de los ayatolás aguantó bien el primer embate estadounidense-israelí, ¿podrá mantener este renovado e intenso pulso ante la primera potencia militar del mundo? La actitud es inequívoca: "Estamos mejor preparados que el 28 de febrero. Nos defenderemos y atacaremos. Pero esta vez nuestra respuesta, nuestra forma de actuar, será totalmente diferente, mucho más contundente». E insisten: "La diplomacia sigue siendo la primera opción de Irán, aun así no suplicamos nada. No somos gente que huye. Los iraníes sienten una convicción inquebrantable y una responsabilidad nacional histórica de resistir. Irán no es Gaza".

Así, a menos que la diplomacia lo evite, "será un verano muy duro". Lo auguran los iraníes y lo saben los estadounidenses.

El presidente Donald Trump corre el riesgo de empantanar a EEUU en lo que la prensa americana denomina "una guerra interminable", al más clásico estilo de los conflictos de Vietnam, Irak y Afganistán. Como candidato republicano, prometió a sus votantes que nunca más les volvería a embarcar en otra pesadilla bélica en escenarios remotos de Asia o de Oriente Próximo. Ahora, a mitad de su segundo mandato, parece haber caído en la trampa de Ormuz.

Tras 107 días de guerra, la firma de un Memorando de Entendimiento que no ha durado ni un mes y el regreso del intercambio de golpes entre Teherán y Washington, esta última desventura americana en un avispero a miles y miles de kilómetros de la Casa Blanca confirma que a los mandatarios estadounidenses les arrastran y ciegan sus ambiciones presidenciales.

Uno tras otro, los inquilinos del 1.600 de la Avenida Pensilvania se sienten convencidos y envalentonados por sus increíbles instrumentos de poder, con los que creen que podrán imponer los intereses estadounidenses en cualquier región del planeta. Y, uno tras otro, tropiezan con la realidad.

En el caso de Trump, el mazazo ha venido de un rival que no se arruga. Si el republicano dice que es el "guardián de Ormuz", los ayatolás le recuerdan que lo son ellos y pasan a la acción cerrando el Estrecho. Si la Administración estadounidense empieza a probar nuevas rutas navales por el disputado enclave geopolítico, el régimen iraní responde atacando las embarcaciones. Y así, hasta el día de hoy, cuando ni un bando ni el otro pueden dar marcha atrás para no quedar como el perdedor de una contienda clave.

No se trata sólo de un duelo de poder, imagen internacional o músculo militar; se trata también, y especialmente, de negocios...

Antes de la guerra, una quinta parte del tráfico mundial de petróleo y gas pasaba a diario por el Estrecho de Ormuz. Cuando Trump anunció este pasado lunes que aplicaría a cada embarcación una tasa del 20% del valor de su carga, era consciente de que estaba hablando de recaudar unos 240 millones de dólares cada día. Al día siguiente, martes, se desdijo y Trump decidió reemplazar el cobro por acuerdos comerciales y de inversión que varios Estados del Golfo realizarían en Estados Unidos. Para entonces, periódicos como 'The New York Times' habían señalado al presidente la paradoja de que estuviera actuando como su rival iraní, quien insiste en querer cobrar una "tarifa de servicio" por el tránsito a través del Estrecho de Ormuz. "¿No era supuestamente una violación del derecho internacional?", recordaba el rotativo a Trump.

Periodistas y analistas estadounidenses no dudan en proclamar que el emperador americano está desnudo y le obligan a mirarse en el espejo mientras meten el dedo en la llaga de las mencionadas "guerras eternas".

De ese tropiezo con la misma piedra no sabe sólo Estados Unidos, sino países como Rusia y su actual presidente, Vladimir Putin, enfangado en la guerra de Ucrania, camino de su quinto año. Es la conocida "falacia de la guerra corta", esto es, dar por hecho una victoria rápida y acabar en la ratonera de un conflicto prolongado y costoso. De hecho, se apunta que el presidente chino, Xi Jinping, toma nota y extrae lecciones de todos estos acontecimientos para calibrar cualquier acción contra Taiwán.

"Será un verano muy duro", se insiste en advertir, si la diplomacia fracasa y se produce un regreso a la batalla a pecho descubierto en Ormuz. Si las segundas partes nunca fueron buenas, ¿qué puede esperarse de este nuevo capítulo bélico? Las espadas están en alto. Es la historia de la humanidad, triste e interminable.

INTERNACIONAL
Oriente Próximo

EEUU ataca de nuevo Irán tras la muerte de dos militares estadounidenses en un ataque iraní en Jordania

El líder supremo iraní lanza una amenaza, de nuevo por escrito, al decir que "la nación iraní y el frente de resistencia tienen lecciones inolvidables para EEUU"

El Golfo Pérsico arde en una nueva escalada militar entre Estados Unidos e IránAP
Actualizado
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Un mes después de la firma del Memorando de Entendimiento, EEUU e Irán no solo no negocian para alcanzar un acuerdo definitivo, sino que avanzan hacia el enfrentamiento a gran escala en la región. La muerte de dos militares estadounidenses en un ataque iraní el viernes acompañó, 24 horas después, la octava noche consecutiva de ataques de EEUU.

El líder supremo iraní, Motjaba Jamenei, que no ha aparecido en público desde la muerte de su padre en el inicio de la guerra el pasado 28 de febrero, ha vuelto a dejar un mensaje escrito para denunciar: "Las reiteradas violaciones por parte del 'Gran Satán' del memorando firmado entre los presidentes de Irán y Estados Unidos demostraron una vez más a todos que la firma del presidente estadounidense carece de valor y no es fiable". En una nueva amenaza, Jamenei ha añadido que "la nación iraní y el frente de resistencia tienen lecciones inolvidables para Estados Unidos".

En la noche del viernes, el ejército estadounidense firmó la séptima oleada consecutiva de bombardeos contra el régimen iraní. Éste respondió con ataques a países del Golfo Pérsico y Jordania. Precisamente en este país un ataque de Irán provocó ayer las primeras bajas del ejército estadounidense en la actual escalada. Según indica hoy Mando Central (CENTCOM), "dos militares murieron en combate en Jordania mientras el Mando Central de EEUU y las fuerzas aliadas repelían ataques iraníes con misiles balísticos y drones. Además, un militar figura actualmente como desaparecido en combate".

En la noche del sábado al domingo, EEUU anunció una nueva oleada de ataques "para degradar aún más la capacidad de Irán para amenazar el transporte comercial en el Estrecho de Ormuz y castigar rápidamente a las fuerzas del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica que lanzaron ataques contra miembros del servicio estadounidense en Jordania anoche".

Imagen de la noche del viernes, séptimo día de ataques contra Irán.EFE

Washington y Teherán cumplen un guion que empieza en las aguas de este estratégico corredor: ataques y disparos de advertencia de Irán contra buques mercantes por tomar lo que llama "rutas no autorizadas", respuesta de castigo y desgaste de sus capacidades por parte de EEUU, y represalias de Irán en la región para así dañar a su enemigo y elevar la presión. Y de nuevo, vuelta a empezar.

En las últimas jornadas, sin embargo, EEUU no solo ha apuntado a objetivos militares en Ormuz. Según los medios estatales iraníes, varios bombardeos se centraron en la ciudad portuaria de Bandar Abbas y en las islas cercanas de Qeshm y Larak. Veinticuatro horas antes, denunciaron el ataque contra varios puentes situados en rutas que conectan con esa ciudad. Se trata de un lugar estratégico por albergar una base naval y gestionar más de la mitad del tráfico marítimo iraní, pero sobre todo por estar frente al Estrecho de Ormuz en la provincia de Hormozgán.

Según el vicegobernador de esta provincia, varios misiles impactaron las instalaciones eléctricas y las bombas de la planta desalinizadora de Bonji, en la costa, dejando a 20 aldeas sin suministro de agua. El ente estatal iraní IRIB, por su parte, indicó que también fueron alcanzados puentes y un túnel en una carretera que une Bandar Abbas con Hajiabad. Los ataques causaron al menos 12 muertos, llegando así a 50 en las últimas tres semanas, según las autoridades iraníes.

CENTCOM informó de que sus cazas, drones y buques de guerra, entre otros, atacaron "sitios de vigilancia, infraestructura logística militar, depósitos subterráneos de armas y capacidades marítimas". El ejército estadounidense, que cuenta con 50.000 efectivos en Oriente Próximo, "vigilantes y listos para la acción", afirma que sigue exigiendo "responsabilidades" a Irán y manteniendo el "bloqueo naval de los puertos iraníes". EEUU decidió enviar más aviones cisterna a Israel para reforzar su flota de reabastecimiento aéreo en otro movimiento que confirma el aumento de tensiones.

De momento, Irán no ataca a Israel, como por ejemplo sí ha hecho con Kuwait en las últimas dos semanas. "Otra planta de generación de energía y desalinización de agua fue objeto de un ataque hostil que provocó un incendio en uno de sus componentes", han declarado fuentes del ministerio de Electricidad. Kuwait informó después de un ataque iraní contra una instalación "vital" de su sector petrolero quien causó "significativos" daños y varios heridos. Se trata, según un portavoz militar iraní, de la primera fase de ataques contra infraestructuras energéticas en la región para responder a los realizados por EEUU.

El ministerio de Exteriores de Kuwait denunció que los ataques contra objetivos civiles son parte de una "estrategia hostil sistemática". Jordania, por su parte, derribó cuatro drones y 10 misiles iraníes. Bahréin, que se despertó con sirenas, neutralizó varios ataques durante la noche. En este pequeño país árabe se encuentra el cuartel general de la Quinta Flota de Estados Unidos. Los países vecinos atacados, incluyendo Qatar, que hizo de mediador junto a Pakistán entre la Administración Trump y el nuevo-viejo liderazgo de la República Islámica de Irán, condenaron las "agresiones iraníes" y abogaron por el cese de la escalada.

La Guardia Revolucionaria les envió un mensaje: "Los países que albergan fuerzas de ocupación estadounidenses, que han cedido su territorio a estos criminales invasores para lanzar ataques contra Irán, deben estar preparados para recibir una respuesta correspondiente". En su aviso, recurrió al Corán: "No nos queda otra opción que el mandato coránico: 'Quien os ataque, atacadle de la misma manera que os atacó".