La verdad de este momento: Ese edificio está por desplomarse, hay personas dentro tratando de recuperar cuerpos, pero bajo un inmenso riesgo. Justo al lado hay trabajos con maquinaria y rescatistas en un edificio ya colapsado que también estarían en peligro si se desploma. Al final se logró un acuerdo para que no arriesguen sus vidas mientras esté activa la maquinaria en el frente adyacente, para evitar que las vibraciones pongan en riesgo el edificio y a todos.
“¿Tus hijos están completos, verdad? Gracias a Dios. A mí me falta mi hija”, dice madre de una de las jóvenes que vivía en una de las torres del urbanismo Luisa Cáceres de Arismendi, en Playa Grande al diputado Jorge Arreaza.
Familiares de la víctimas y desaparecidos por el terremoto reclaman al funcionario que no han podido rescatar a sus parientes y que no los dejan hacer labores por temor a que la estructura termine de colapsar.
Arreaza junto a un equipo de trabajo propuso a los ciudadanos llegar a un consenso para reducir los riesgos a las personas que buscan a sus parientes.